Mientras otros adolescentes pasaban los años el colegio despreocupadamente, Ben Campbell estaba estudiando. Mientras sus compañeros de universidad eran los mejores en las fiestas, él era el mejor de su clase. Ben es un chico lindo, extrañamente intelectual y poco menos que un genio de las matemáticas y las ciencias, y su principal objetivo en la vida es ingresar a la Escuela de Medicina de Harvard. Pero no puede obviar el hecho de que ni todo el talento ni el trabajo duro podrán compensar una cuenta bancaria vacía. Especialmente, si el monto por su educación asciende a $300.000.
Ben espera ganar, junto a sus amigos Miles y Cam, el primer premio en una competencia de inventores —el cual le abriría las puertas a una beca. Pero incluso eso parece imposible.
Entre tanto, Micky Rosa, uno de los profesores de Ben en el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT, por sus siglas en inglés), se percata de la asombrosa habilidad que tiene el joven con los números y lo invita a formar parte de un pequeño grupo. Pero no es el típico grupo de estudio. Estos estudiantes y sus astutos profesores idean las maneras de usar sus habilidades con las matemáticas para ser más listos que los repartidores de cartas de las mesas de blackjack (también llamado 21) en Las Vegas.
Al inicio, Ben se muestra reacio, pero pronto lo convencen de que el sistema es perfecto y que podría ser la manera de reunir el dinero que necesita. Además, existe un importante incentivo: Jill Taylor es parte del grupo y Ben nunca ha estado tan cerca de una chica tan hermosa. Y ese es un dulce aliciente que Ben, simplemente, no puede resistir.
Así que los fines de semana van a Las Vegas a apostar. Pero conforme el dinero se acumula, la vida glamorosa aumenta. Aparece la codicia… y todo cambia.
ELEMENTOS POSITIVOS:
En el fondo, Ben es un buen chico que ha trabajado diligentemente para hacer bien las cosas. Él y su madre viuda son muy unidos, y ella está dispuesta a darle hasta el último centavo que tiene para ayudarle a pagar sus estudios. (Él se niega en aceptar esta ayuda.) Ella le dice: "Tu padre estaría muy orgulloso de ti". Más adelante, Ben admite: "Le mentí a mi madre, pero le confesé la verdad y ella aún así me ama".
Conforme Ben comienza a engancharse con sus viajes de fin de semana, comienza a perder contacto con sus amigos Miles y Cam. Ambos se le acercan y ofrecen ayudarle si está en problemas. Incluso, Cam se ofrece voluntariamente a acompañarlo a las reuniones de Alcohólicos Anónimos, si es que se trata de un problema de drogadicción.
La película utiliza una historia que se enfoca en las apuestas para señalar algunas cosas erróneas con el hábito de apostar. Más de este tema en el apartado de "Conclusión".
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Choi, uno de los estudiantes del MIT, le dice a Ben que ellos van a apostar a Las Vegas "los fines de semana y los feriados cristianos". Choi también tiene el hábito de robar cuantas cosas puede de las habitaciones de los hoteles. Cuando se roba una Biblia, el profesor Rosa le dice: "¡Si robas una Biblia irás al infierno!" A lo que Choi replica: "Como si ya no estuviera condenado…"
CONTENIDO SEXUAL:
En varias ocasiones, los apostadores del MIT se reúnen en un club de desnudistas. Aunque no están completamente desnudas, las meseras y las bailarinas ocultan muy poco. Al menos una viste solo sostén y una pequeña braga, y algunas se ven desde varios ángulos sexualmente lascivos. Las meseras bailan en los regazos de los hombres. Y la cámara muestra como varios de ellos colocan dinero y fichas de casino en las bragas y sostenes de las chicas. En las piscinas de los hoteles también se ven varias chicas vistiendo reveladores bikinis.
Ben y sus amigos intelectuales están acostumbrados a espiar a las chicas hermosas, a la distancia, desde un bar de su vecindario. En una ocasión, dos chicas bailan juntas y se besan (despertando la algarabía de los hombres). Los amigos también babean cuando ven chicas en el gimnasio del Instituto, y hacen bromas sobre la masturbación.
Ben y Jill pasan del flirteo a los besos apasionados y a quitarse la ropa mutuamente. (Vemos a Jill en sostén y falda, y luego los dos "posan" en un abrazo, desnudos pero estratégicamente cubiertos.)
Un profesor de Harvard tiene una estatuilla de una persona desnuda que vemos por detrás. Ben guarda grandes cantidades de dinero dentro de su ropa interior. En Las Vegas, aún las chicas que no están ni en las piscinas ni en los clubes de desnudistas (incluyendo a Jill) usan blusas escotadas y ropa ajustada.
CONTENIDO VIOLENTO:
William Cole es el jefe de vigilancia y la mano dura de varios casinos. Cuando atrapa a apostadores tramposos —incluyendo a Ben—, los castiga de tal manera que el resultado son rostros ensangrentados, ojos moreteados y cartílagos rotos. Cole le dice a Ben: "Te quebraré la mandíbula con un martillo y luego te mataré".
Como represalia ante una ligera ofensa, un hombre lanza a un estudiante contra la pared, saca una pistola y dispara hacia el techo.
LENGUAJE VULGAR:
Los personajes utilizan la palabra "m…a" media docena de veces. "Inf…o" se pronuncia en unas 10 oportunidades, mientras que "c…o" y "d…ios" aparecen unas tres veces cada una. Se toma el nombre de Dios en vano.
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Las cervezas, el vino, los cócteles y el champaña circulan libremente por las habitaciones de hoteles y casinos de Las Vegas. (Y cerca de dos tercios de la película se desarrollan en esos lugares.) Ben, Miles y Cam beben cerveza en el bar. Además de otras actividades, la mayoría de hombres que asisten al club de desnudistas beben cerveza y tragos de licor. Los invitados a una cena de alumnos del MIT toman bebidas alcohólicas. Uno de los apostadores del MIT se embriaga.
Varios personajes fuman cigarrillos y habanos, incluyendo a Rosa y a Jill.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
El profesor Rosa amenaza, solapadamente, a sus estudiantes para mantenerlos controlados. Aunque nunca vemos violencia de manera abierta, si se encuentra implícita. Rosa también falsifica una buena calificación para Ben en la clase de otro profesor, para que así el chico pueda ir a apostar. Ben glorifica el estilo de vida decadente de las apuestas, diciendo: "En Boston teníamos un secreto, en Las Vegas teníamos una vida".
CONCLUSIÓN:
"¡Tenemos un ganador!" Al inicio de 21, Ben nos da una breve reseña histórica de esta frase célebre, así como una idea de lo emocionante que es escucharla en una mesa de apuestas en Las Vegas. Él también pudo entrar en detalles sobre el contexto bíblico de "El amor al dinero es la raíz de todos los males", ya que ambas expresiones son el eje central de esta película.
La historia está basada en el éxito editorial Bringing Down the House de Ben Mezrich, el cual es un recuento de la vida real de unos estudiantes del MIT que robaron millones de dólares de las mesas de blackjack de Las Vegas en la década de 1990. A pesar de que uno de los "chicos malos" robó todo lo que quiso y no recibió mayor castigo, esta es una historia que implica una moraleja sobre el alto precio que se paga por una codicia desenfrenada y el dinero fácil (o al menos por la promesa de obtenerlo) que encierra el mundo de las apuestas. La trama nos envuelve con sus personajes agradables y bien parecidos y nos deja con una conclusión satisfactoria y predecible.
Pero como muchas otras películas que lleva a los personajes a través de un camino progresivo de tentación, pecado, remordimiento y cambio de actitud, nos muestra mucha tentación y pecado antes de llegar al remordimiento y al cambio de actitud. De hecho, 21 juega con un mazo de cartas llenas de violencia, bebidas alcohólicas y bailarinas casi desnudas, antes de mostrarnos su As de moralidad.