NOTA DEL REDACTOR: ESTA PELÍCULA CONTIENE VIOLENCIA GRÁFICA. ESTA CRITICA DE CINE HACE REFERENCIAS A ESTE CONTENIDO Y NO ES APROPIADA PARA NIÑOS.
Vaya red por la que navegamos. Especialmente la Internet.
"Eso es una jungla", dice Griffin Dowd, miembro de la Fuerza de Crímenes Cibernéticos del FBI en Portland, Oregón. Él y su compañera, la agente Jennifer Marsh, pasan sus noches persiguiendo ladrones de identidad y pedófilos en línea, siguiéndoles el rastro mientras roban las contraseñas de otras personas y solicitan niñeras en sitios de conversaciones.
Pero la jungla cibernética por la que han estado navegando y explorando no se compara con la oscuridad a la que están a punto de entrar. Jennifer y Griffin han escuchado sobre un nuevo y perturbador sitio Web, y ven la página que muestra el video de un gato, atrapado en una pegajosa trampa para ratas, muriéndose de hambre lentamente hasta morir. Jennifer trata de cerrar el sitio, pero continúa abriéndose por sí solo.
No importa, le dice el jefe de Jennifer. Es solo un gato. Tienes peces más grandes que freír. Pero el sitio se vuelve exponencialmente más perturbador cuando, una semana después, muestra otra víctima —esta vez, es un hombre con el dominio del sitio esculpido en su pecho. Parece que el torturador del hombre coloca anticoagulantes en su cuerpo, lo que hace que la herida sangre incesantemente. Entre más personas visitan el sitio, más anticoagulantes recibe el tipo. En otras palabras, entre más curiosos ingresen, más rápido se desangrará el hombre, hasta morir.
Y más personas están viendo. El sitio se ha propagado como un virus.
"No los llames fanáticos", dice Jennifer sobre las personas que están viendo el sitio, "Son cómplices".
ELEMENTOS POSITIVOS:
Jennifer es una cariñosa madre soltera que vive con su propia madre y su hija de 9 años de edad. Aparentemente, su esposo murió hace algún tiempo, y ahora Jennifer trabaja en el horario nocturno de la división de Internet del FBI, para así pasar el día con su hija. Cuando su supervisor le ordena a Jennifer convertirse en la persona clave para la nueva investigación —lo cual va a consumir mucho de su tiempo— ella duda. Pero su jefe insiste. Y aún cuando el trabajo comienza a tomar más y más de su tiempo, ella hace lo posible para estar presente para su hija, celebrándole una fiesta de cumpleaños en un salón de patines y siempre teniendo una sonrisa en su rostro.
La relación de Jennifer con su hija es el elemento más humano en esta cruda e inhumana película. Aún Untraceable, con lo desagradable que es, aborda de manera precisa los impulsos humanos más oscuros. Esta es una película que espera lo peor de la naturaleza humana, de una forma involuntaria y extrañamente bíblica: la Biblia nos dice que somos personas caídas —"Nada hay tan engañoso y perverso como el corazón humano. ¿Quién es capaz de comprenderlo?", se lee en Jeremías 17:9— y esta película muestra la oscuridad consecuente que, en varios niveles, merodea en todos nosotros.
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Solo porque una película señala la razón por la cual todos necesitamos tanto de Dios, no significa que incluya a Dios. Y Él es el gran ausente en Untraceable, aún cuando escuchamos que una de las víctimas iba a la "iglesia todos los domingos".
CONTENIDO SEXUAL:
Los espectadores ven brevemente unas imágenes pornográficas en la pantalla de una computadora en la oficina de Jennifer. Uno de los "fanáticos" del asesino también tiene un fetiche por pornografía homosexual que se encuentra en la Internet. Las paredes de las escaleras que llevan al sótano de su casa, están empapeladas con pequeños recortes de hombres en varios estados de desnudez. Cuando Jennifer y Griffin localizan a un ladrón de identidad, Jennifer menciona que tiene un gusto por "la alta tecnología y la pornografía". Griffin le dice que no debería precipitarse en concluir que el pervertido es un hombre. "Si es una mujer, podría ser mi alma gemela", dice él.
Las víctimas masculinas del asesino de la Web están sin camisa durante sus torturas y muertes, y hay alusiones periféricas a la dominación y al sadismo.
CONTENIDO VIOLENTO:
Esta es una película profundamente violenta y perturbadora, y la mejor manera de resumir qué tanto, es contar (brevemente) lo que le sucede —en pantalla— a los cautivos del asesino:
Víctima 1: es encadenada a la alta cabecera de una cama y el dominio del sitio ha sido esculpido a lo largo de su pecho. El hombre está amordazado y la sangre se escurre por su boca, manchando la mordaza. Las cámaras —tanto la de la Web como la de la película— lo recorren detenidamente, mostrando su creciente agonía.
Víctima 2: pasa sus últimas horas en una tinaja llena de concreto, sus piernas y manos están atrapadas en la cubeta. Hay lámparas calientes sobre él, y entre más personas ingresan al sitio, más calientes se ponen las lámparas. Literalmente, es cocinado vivo; su piel es una masa de enormes ampollas sangrientas.
Víctima 3: está atada en una tinaja llena de agua, la cual llega hasta su cuello. Una placa policial ha sido incrustada en su pecho desnudo. Un dispositivo bombea ácido hidroclórico dentro de la tina, lo cual destroza la carne del hombre. Vemos el agua volviéndose sangrienta y pedazos de piel colgando de su brazo.
Víctima 4: cuelga hacia abajo sobre un motor en movimiento. El dispositivo del asesino está diseñado para acercar más y más al infortunado hacia la máquina giratoria, conforme más y más personas ingresan al sitio.
En medio de todo esto, los espectadores algunas veces ven mensajes provenientes del Chat. "¡Ya era hora!", dice uno, después de que la tercera víctima muere. "1 gato, 3 tipos", dice otro. "¿Y las chicas?"
La audiencia también se expone a la desagradable noticia de un hombre que se dispara a sí mismo en la cabeza, abriéndose un gran agujero en el cráneo. El hombre cae desde un puente y cae horriblemente sobre un automóvil parqueado. Alguien recibe más de una docena de disparos. El asesino les da choques eléctricos a sus víctimas antes de arrastrarlas hacia el sótano de su casa. Y damos vistazos a desagradables videos en línea que presentan a otros quienes aparentemente han encontrado su muerte.
Se da a entender que el asesino puede estar planeando secuestrar y matar a la hija de Jennifer. En el sitio Web se muestran imágenes en vivo de la casa de Jennifer, y vemos a su hija saludando a la cámara.
LENGUAJE VULGAR:
Se escucha la palabra "c…r" cerca de una docena veces, otras ocho o más palabras "m...a" y varios usos inadecuados del nombre de Dios, incluyendo un par de veces en que se menciona junto a la palabra "d...ios". Hay más palabras soeces y profanidades que me perdí mientras veía la película: algunos de los mensajes del Chat eran obscenos, y solo pude documentar algunos de ellos.
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Algunas veces el asesino introduce drogas en sus víctimas.
CONCLUSIÓN:
Resulta tentador describir Untraceable como una incongruente película de tortura pornográfica —algo parecido a Saw pero con personajes más simpáticos, un guión coherente y una actriz conocida (Diane Lane). Pero eso sería muy fácil, un poco injusto, y, de alguna manera, muy generoso. Las películas Saw nadan en ríos de sangre, pero esperan que los espectadores se asqueen del verdadero horror del género. Untraceable no quiere que usted quite la mirada. Quiere que usted vea.
"El mundo entero quiere verte morir y ni siquiera te conocen", le dice el asesino a una de sus víctimas.
El asesino no es el único villano de Untraceable. La verdadera ira de la película está reservada para los voyeuristas, personas no muy diferentes a usted o a mí. Nos damos una idea de lo que piensan a través de sus mensajes de Chat: algunos parecen estar consternados por lo que ven (pero ven de todas maneras). Otros disfrutan el espectáculo. El último mensaje en la pantalla dice: "¿Cómo puedo descargar este video?"
Existe un sitio real en la World Wide Web con la misma dirección que usan en esa película (pero no seré yo quien le dé el nombre). Es un facsímile del sitio que vemos en la pantalla —diseñado, obviamente, por los productores de la película. Al presionar la tecla "Enter" aparece una advertencia que lee: "Visitar este sitio puede dañar a personas inocentes. ¿Aún quiere continuar?" Al hacer clic sobre "Sí" aparece este mensaje: "91% de las personas ignoraron la advertencia. ¿Dónde están sus valores morales?"
Lo mismo pregunto yo. En una época en que posibles asesinos publican sus intenciones en el sitio YouTube, donde voyeuristas descargan videos del ahorcamiento de Saddam Hussein o de la decapitación del periodista David Berg, ¿dónde están nuestros valores morales? ¿Cuántos de nosotros hemos visto un perturbador, incluso horrible, video en Internet? ¿Cuántos de nosotros daríamos, solo por curiosidad, un "breve vistazo" a un sitio como este? ¿Qué dice esto de nosotros? No tengo duda de que la premisa de Untraceable es verdadera —o al menos ronda cerca de la verdad. Si tal sitio existiese, de hecho se convertiría en algo viral, atrayendo a más y más curiosos aún cuando esto provoque que su diseñador mate a sus víctimas más rápido. La mayoría de visitantes ingresarían una vez: eso sería suficiente. Algunos lo visitarían una y otra y otra vez.
Como decía, creo que un par de personas en la audiencia de la que fui parte rieron cuando vieron al gato capturado en la pegajosa trampa para ratas. Para algunos, las muestras de dolor, incluso de muerte, son entretenimiento. Y esta película condena ese punto de vista sin cuestionamiento, sin titubeos. "Usted se forma a sí mismo por lo que usted rechaza". Le dijo Diane Lane a la página fearnet.com. "Los límites crean a la personas, y los míos son muy altos cuando se trata de la Internet".
Así, por su propio carácter, Untraceable se condena a sí misma.
Se regodea en sangre cuando denuncia a aquellos que la ven. Se extiende en escenas de brutalidad increíble —sí, para hacernos sentir el horror, pero también con la intención de "entretenernos". La mayoría de espectadores se verán horrorizados por lo que ven en la pantalla, suprimiendo las náuseas para poder tragar otro poco de palomitas de maíz. Y se alegrarán cuando el asesino encuentre su propia muerte sangrienta. Muchos desearán que el final del asesino hubiera sido más sangriento, más brutal —para equipararse al sufrimiento que les propinó a otros.
¿Dónde están nuestros valores morales? ¿Qué dice esto de nosotros cuando se necesita de una película sangrienta y voyeurista para decirnos que nuestro gusto por el voyeurismo sangriento está mal?
Usted se forma a sí mismo por lo que usted rechaza, dice Lane. Ella está en lo correcto. Así que, si ya entendimos y creemos en la intención del mensaje de esta película, debemos decirle que no.