Cuando Lyra Belacqua, una niña huérfana de 12 años, se mete dentro de un armario para robarse una capa, no encuentra la tierra de Narnia al otro lado. Pero sí comienza una fantástica odisea donde se enfrenta cara a cara con brujas voladoras y osos polares que hablan. Ella se entera de que su tío, un científico malévolo llamado Lord Asriel, ha descubierto Dust, una sustancia que él cree se originó en mundos paralelos. La niña se ve en medio de su tío y una organización de tipo eclesiástico, conocida como el Magisterium.
Durante su travesía, le entregan un dispositivo que dice la verdad, conocido como un medidor de la verdad (la brújula dorada) y le advierten que debe mantenerlo en secreto. Ella comienza a escuchar rumores infundados sobre niños desaparecidos. Así que es puesta bajo la custodia de una glamorosa pero despiadada agente del Magisterium llamada señora Coulter.
Resulta que en el Magisterium creen que Dust incita a las personas a rebelarse en contra de su control. Así que la señora Coulter dirige escalofriantes experimentos en los niños, con el propósito de "preservar" su "inocencia" (léase: obediencia). Específicamente, la señora Coulter y su grupo de científicos han empezado a separar a los niños de sus dæmons (léase demonios), que son espíritus en forma de animales que físicamente personifican el alma de cada persona, acompañándole a lo largo de la vida —y sirviendo como conductores hacia Dust.
Al huir de la señora Coulter, Lyra encuentra el cuidado protector de unas personas parecidas a los gitanos conocidos como los gyptians. Juntos, se dirigen al congelado país del norte para liberar de un recinto del Magisterium a los niños secuestrados. A ellos se unen Iorek Byrnison un oso fuertemente acorazado, un aeronauta llamado Lee Scoresby y la poderosa reina de las brujas Serafina Pekkala, cuyos poderes son los que necesitarán para enfrentarse a las formidables fuerzas de la señora Coulter.
ELEMENTOS POSITIVOS:
Debido a que el Magisterium es presentado como una organización fascista, que desea mutilar a los niños psicológica y espiritualmente para mantener su poder, la protagonista, quien se resiste a ello y lucha por su libertad, representa la única respuesta correcta y racional en el contexto de la película. De esta manera, el tema de resistirse a la tiranía es el eje central de la historia.
Lyra demuestra coraje en varias ocasiones. Detiene a Lord Asriel cuando éste se dispone a beber una poción envenenada. Le promete a su amigo Roger que si alguna vez es secuestrado, irá a buscarlo y lo encontrará. (Y ella cumple su promesa cuando llega el momento.) También le ayuda a Iorek a recuperar la armadura que le robaron. Luego de esto, el oso le promete su lealtad y servicios a la niña. En un momento de tensión, Iorek le dice a Lyra: "Cuando siento miedo, domino mi temor", una lección que ella pone en práctica.
Lyra es rescatada de los lacayos del Magisterium por los gyptians, quienes prueban ser valientes y nobles. Su rey, John Faa, habla sobre cómo su pueblo ha sido golpeado fuertemente por la ola de secuestros de niños, y de que él está determinado a encontrarlos y liberarlos.
Incluso en una ocasión, la señora Coulter arriesga su cargo por salvar a Lyra.
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Dæmons. Dust. Y el Magisterium.
Cada ser humano en el mundo de Lyra tiene un dæmon, una representación animal externa de su alma. Los dæmons cambian de forma conforme el niño va creciendo, estableciéndose en un animal en particular durante la adolescencia. Aunque los dæmons son parte de cada persona, tienen una identidad y una personalidad funcionalmente independiente, lo que los hace ver como algo distinto a lo que nuestro mundo reconoce como espíritus amigables. Por su parte, los osos no tienen dæmons, pero Iorek (¿metafóricamente?) describe a su armadura como su "alma".
Dust es un asunto misterioso que el Magisterium considera corrupto. Para lidiar con ello, antes de que se "establezca" en sus años de adolescencia, los niños deben ser "inoculados", y esto se logra, según el Magisterium, quitándoles severamente sus dæmons.
Los personajes están divididos entre los protagonistas que defienden el libre albedrío —definido como el derecho de pensar y creer en lo que uno quiera— y aquellos quienes suprimen la libertad de pensamiento en nombre de lo que ellos creen que es la verdad. Los oficiales villanos (un grupo de personas que el sitio Web Box Office Mojo llama "los subordinados del Magisterium-Vaticano") parecen caricaturas de cardinales medievales —desde su vestimenta clerical hasta sus acusaciones de "¡Herejía!" Se hacen referencias fugaces sobre su figura de autoridad, a quien ellos consideran que es Dios.
Hipócritamente, la señora Coulter insinúa que las reglas que el Magisterium impone no aplican para aquellos que están en posiciones de autoridad. Le dice a Lyra que lo mejor es "hacer lo que gustes". Aún así, Coulter trata de convencer a Lyra de que el Magisterium está interesado en el bienestar social de los demás. "Es lo que las personas necesitan", le dice. "Es lo que mantiene las cosas funcionando al decirles qué hacer… para mantenerlos alejados del peligro".
Otra fuerza mística que debe reconocerse es el medidor de la verdad, un dispositivo parecido a una tabla de Ouija, del cual se dice que siempre provee respuestas verdaderas a las preguntas que se le hacen (una vez que su poseedor haya aprendido a "leerlo"). Cuando le dan a Lyra la última brújula dorada conocida en su mundo, le dicen: "Esto dice la verdad; vislumbra las cosas tal cual son… Te permite ver lo que otros desean ocultar". La narración nos informa que el instrumento fue confeccionado por jóvenes escolares, pero la fuente de su poder no es identificada. Cuando Lyra lo cuestiona, tiene visiones, casi alucinaciones, de personas y eventos conforme las respuestas "llegan" a ella.
En varias ocasiones, escuchamos sobre una profecía que las brujas sospechan que se cumplirá en Lyra. Estas brujas vuelan y pueden vivir cientos de años. Se hace una breve mención sobre una metálica "mosca espía" que funciona gracias a "un espíritu maligno".
CONTENIDO SEXUAL:
La señora Coulter viste trajes ajustados y escotados. Serafina habla de uno de sus amantes mientras prueba la habilidad de Lyra para usar el medidor de la verdad.
CONTENIDO VIOLENTO:
Tocar el dæmon de otra persona es estrictamente un tabú; sin embargo, la señora Coulter (quien tiene de animal a un particular mono malévolo) repetidamente trata a otros animales de forma agresiva. Cuando el dæmon de alguien está en peligro, la persona es conectada para sentirlo. Por ejemplo, el dæmon de un personaje es asfixiado, y su "propietario" siente como si también estuviera siendo asfixiado. Y cuando una ventana se cierra de golpe y maja la pata de su dæmon, la señora Coulter experimenta su dolor.
Los productores presentan a la señora Coulter como si fuera una abusadora doméstica, cuando golpea a Lyra en la cara y luego le dice que no quiso hacerlo. Más adelante, Coulter golpea fuertemente a su dæmon en la cara, y luego toma al mono en sus brazos para acariciarlo.
Lyra escapa de Coulter, pero es atrapada por dos lacayos del Magisterium con una red. Las flechas de los gyptians matan a estos hombres. (Cuando los humanos mueren —y muchos de ellos mueren en la película— sus dæmons se evaporan instantáneamente y de manera dramática, se dispersan como una serie de partículas de luz.
Entretanto, Asriel es perseguido por unos bravucones quienes le disparan con pistolas. Dos de ellos caen desde un acantilado de hielo y mueren. Asriel es golpeado repetidamente y capturado.
Un grupo de habitantes del norte llamados Samoyeds atacan a Lyra y a los gyptians. Miembros de ambos grupos mueren debido a heridas de flechas, disparos de ballestas y balazos, y Lyra es capturada y atada. Muchos mueren de manera similar en la batalla final entre los guardas de la señora Coulter, contra Iorek, las brujas y los gyptians. Iorek muerde la cabeza de un hombre en esta escena. Los niños secuestrados encaran a unos soldados que apuntan sus rifles directamente hacia ellos.
Un combate mortal toma lugar entre Iorek y el rey de los osos. Ambos se golpean fuertemente. Los dos momentos más despiadados de la pelea ocurren cuando el rey muerde a Iorek, e Iorek mata al rey con un golpe que manda la mandíbula del rey fuera de la pantalla. (De alguna manera, ninguna de las escenas muestra sangre.)
[Advertencia: El siguiente es un adelanto del argumento de la película] En el clímax de la película, Lyra es introducida en una máquina que separa a las personas de sus dæmons. Pero es rescatada y el dispositivo es destruido. También es atacada por unas moscas metálicas, una de las cuales también ataca a la señora Coulter.
LENGUAJE VULGAR:
El nombre de Dios se utiliza inapropiadamente dos veces.
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
El veneno que Lyra evita que Lord Asriel beba, ha sido mezclado con alcohol. Varias escenas muestran adultos bebiendo vino. Lyra bebe un sorbo, hace una mueca y lo escupe.
Cuando Lyra se encuentra al oso Iorek, él está deprimido porque le han quitado su armadura. Para ahogar sus penas, bebe una cubeta de whiskey. Queda implícito que se trata de una acción frecuente. (A Lyra le repudia este hábito y lo amonesta por ello.)
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Lyra está acostumbrada a contar historias y a torcer la verdad. Resiente que le digan "dama". Y su naturaleza precoz a veces pasa de ser irreverentemente cómica a ser algo peor —como cuando lanza una manzana desde un tejado y golpea a un profesor. El filme inicia cuando Lyra juega, fantasiosamente, con niños gyptian; para ganar, ella sugiere encontrar un vestido envenenado, el cual planea "robar".
CONCLUSIÓN:
The Golden Compass es la primera entrega de la trilogía escrita por Philip Pullman, llamada His Dark Materials, una laureada serie de libros infantiles, pero teológicamente controversial. Aunque la serie eventualmente presenta a dos jóvenes protagonistas, un elenco de brujas, osos polares armados, ángeles y científicos enfrentándose a la Autoridad —una metáfora de Dios— esos temas han sido intencionalmente silenciados en esta primera entrega cinematográfica.
"¿Cómo adaptar un libro con elementos controversiales en un filme que puede ser disfrutado por gran variedad de personas, sin traicionar el original?", pregunta el director Chris Weitz. "Uno trata de ser ingenioso al respecto. Me di cuenta que algunos de los temas en… The Golden Compass nunca —y es importante aclarar esto— nunca llegarían a la meta final. No hay una audiencia lo suficientemente grande para ellos —todavía. Si quiero popularizar esta serie de extraordinarios libros y abrirlos a un público más amplio que antes, debo de sacrificar algunas cosas.
Weitz dijo que espera que el filme sea lo suficientemente exitoso para poder dirigir las secuelas sin minimizar los estridentes temas anti-iglesia. "Mientras The Golden Compass tuvo que ser presentado al público de manera cuidadosa, los temas religiosos en el segundo y tercer libro no pueden ser minimizados sin destruir el espíritu de estos libros… No estaré involucrado en 'versiones livianas' de los libros dos y tres".
Pero aunque sea una versión liviana, The Golden Compass está inundado de una cosmovisión retorcida y de una oscura espiritualidad, lo cual ha hecho que muchos cristianos alerten sobre el daño que pueden causar algunos de los temas de Pullman. Hasta los observadores seculares han anotado que las alusiones seculares del filme pueden ser identificadas fácilmente. El escritor de la revista Newsweek, Devin Gordon escribió: "Aunque las referencias a 'la iglesia' han desaparecido, nadie podría confundir el Magisterium con otra cosa que no sea una teocracia opresiva". Esa percepción es compartida por el historiador eclesiástico, Dr. Quinn Fox, quien declara: "El aspecto más revelador de His Dark Materials… es que la Reforma nunca ocurrió en el mundo de The Golden Compass. De hecho, la simplista visión de Pullman sobre la iglesia y de Dios, hacen ver a la iglesia como una institución misantrópica, hambrienta de poder y fuera de control. Y presenta a Dios como un desligado dominador, despojado de toda gracia".
Uno de los altos puntos visuales del filme es la escena que presenta a Lyra viajando sobre Iorek por la nieve en cámara lenta. Y son escenas como éstas, mostradas en su mayoría en los adelantos de la película, las que tienen el poder de despertar el interés y la imaginación en la audiencia más joven, que quizá no está familiarizada con His Dark Materials.
Tales prólogos atractivos prometen algo que la película no cumple. Ese viaje épico a un mundo en donde una agencia teocrática rapta y tortura niños es triste y desalentador. La violencia puede excluir la sangre, pero el tono de la historia es poco agradable. No importa lo que digan los anuncios, la película carece de la maravilla y el esplendor de las creaciones fantásticas de C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien —sin mencionar su bocanada de verdad espiritual.