Will Stanton está atravesando por una adolescencia particularmente difícil —cosas que no se tratan en el libro Cómo criar a los varones del Dr. James Dobson. ¿Cuántos chicos de 14 años viajan a través del tiempo? ¿Le prenden fuego a las cosas con solo pensarlo? ¿O se convierten en el punto focal de un duelo a muerte entre la luz y la oscuridad?
"¡No soy un súper héroe!", exclama Will. "Ni siquiera se cómo hablarle a una chica".
Sin embargo, no tiene alternativa. Resulta ser que es el miembro más joven de un grupo de "Los Ancestrales" —guerreros sin edad que protegen el mundo de la Oscuridad, encarnada por un desagradable tipo conocido como el Rider. Haciéndose pasar a veces como un brillante médico inglés, el Rider provoca todo tipo de tumulto al manipular el clima, creando encarnaciones, que lucen como humanos, a partir de pájaros y serpientes, y en una oportunidad toma posesión de uno de los hermanos de Will. Y el poder de Rider va creciendo minuto a minuto.
Pero en lugar de inquietarse, Will debe pasar por una prueba de carácter apocalíptica —una que tendrá que realizar en cinco días cortos y llenos de tormentas. El muchacho debe recolectar seis "signos" —talismanes mágicos— para así vencer a la Oscuridad y salvar a sus seres queridos de la aniquilación total.
Tremenda responsabilidad.
ELEMENTOS POSITIVOS:
Will es un chico promedio al que se le ha dado lo que parece ser una misión imposible, misma que al inicio trata de restarle importancia, pero luego se compromete a cumplir. Persevera en medio de todos los momentos difíciles, y aún cuando la mayoría de su familia parece que no tiene tiempo para él, Will les demuestra su amor una y otra vez. Le compra lindos regalos a su hermana menor, Gwen, y en algún momento la salva de los guerreros que la merodean. Literalmente, golpea, con un poco de sentido de conciencia, a uno de sus hermanos caprichosos, quien ha sido poseído por la Oscuridad debido a un vergonzoso secreto que esconde.
"No tienes que luchar con eso tú solo", le dice Will a su hermano, refiriéndose a ese secreto. "Tu familia te ama".
En la batalla final, parece que Will está dispuesto a hacer el mayor de los sacrificios —dar su propia vida— para vencer a la Oscuridad.
La familia de Will, a pesar de ser caótica, en el fondo es amorosa. Will y Gwen tienen una relación fraternal muy fuerte. Sus padres son perseguidos por una culpa pasada, pero se preocupan profundamente por sus hijos.
Esta película no se trata tanto de relaciones individuales sino de la bien definida historia entre el bien y el mal. En The Seeker, no pierden el tiempo en distinguir cuál es cuál: se muestra al mal tanto delicado como salvaje, capaz de encantar, dispuesto a sobornar, a codiciar y a dañar si el objetivo final de la Oscuridad (destruir el mundo, por supuesto) se ve obstaculizado.
Los Ancestrales son la antítesis de todo eso. Cuando el mal clima, manipulado diabólicamente, golpea al pequeño pueblo de Will, la Ancestral señorita Greythorne invita a Will, a su familia y a todas las personas del pueblo a quedarse en su mansión. Ella y los otros Ancestrales protegen desinteresadamente a Will, aún cuando piensan que él podría estar arruinando la misión. Continuamente tratan de animarlo, diciéndole cosas como: "Te creo". "Eres especial. Ganarás el poder de la Luz. Eres el elegido".
CONTENIDO ESPIRITUAL:
La magia rebosa por cada poro cinematográfico: sin embargo, The Seeker raramente la reconoce como tal. Will, como el sétimo hijo de un sétimo hijo y el último de los Ancestrales, puede crear fuego, practica la telekinesia, viaja a través del tiempo y en algunas ocasiones ejerce una fuerza sobrehumana. El Rider es un temible conglomerado de encantamientos: puede prevenir que sus sirvientes no envejezcan —durante siglos— para luego perseguirlos a través de la adultez, como ancianos y luego matarlos, todo esto en segundos si ellos no lo complacen. El Rider trae tormentas masivas desde el cielo y evoca a la temible oscuridad. Controla a seres que cambian de forma y tiene el poder de poseer a los humanos. Haciéndose pasar por doctor, el Rider, le toca un tobillo lastimado a Will para demostrar que puede mejorarlo o empeorarlo aún más.
La fuente de poder tanto para los Ancestrales como para el Rider nunca es revelada, ni siquiera se discute sobre ella. El bien tiene las mismas posibilidades que el mal. La luz resiste a la oscuridad. Así es el mundo. Cuando Will se cuestiona acerca de su capacidad para salvar al mundo, le dicen: "Confía en que sí puedes". ¿Pero en quién tiene que depositar su confianza? En sí mismo.
The Seeker está ambientada en la época de Navidad, lo que da una sensación de que la oscuridad y el frío del invierno emiten chispas de esperanza. Los personajes principales se reúnen en la vieja iglesia del vecindario para asistir a un servicio y cantan "Joy to the World" ("Al Mundo Paz").
CONTENIDO SEXUAL:
Will se siente atraído por una chica un poco mayor que él, llamada Maggie. Ella sale con uno de los hermanos de Will, pero aparentemente también le gusta Will. Ella usa seducción mágica para atraerlo; sopla sal de forma tentadora sobre una figura en espiral, para llamar su atención. La cámara se enfoca en sus labios mientras hace eso.
Los hermanos de Will se burlan del tamaño de su ropa interior y de los "cambios divertidos" por los que está pasando su cuerpo de 14 años.
CONTENIDO VIOLENTO:
The Seeker está llena de tensión, peligro y algunas confrontaciones violentas. Sin embargo, la sangre y las imágenes grotescas no son parte del menú.
Pájaros peligrosos —sirvientes del Rider— están por todas partes, merodeando entre los árboles, estrellándose contra las ventanas, girando en el cielo. Miles de ellos azotan el pueblo, transformándose, algunas veces en tormentas de nieve o inundaciones. Muchos otros atacan a dos Ancestrales en un bar desolado, envolviendo a los personajes como si fueran una colcha malévola. Este tipo de cosas es lo que se ve en la mayoría de la película; sin embargo, parece que uno de los Ancestrales muere en uno de los encuentros y más adelante se muestra el abrigo de otro de ellos, lleno de agujeros, presuntamente hechos por los picos filosos de los pájaros.
Will está constantemente en peligro. El Rider, ayudado por dos temibles perros, persigue al chico en el bosque. Will cae y parece estar a punto de morir hasta que los Ancestrales llegan en su defensa. El joven y su hermana se ven en medio de una antigua batalla, en la cual los guerreros blanden sus espadas y sus hachas. Uno de ellos toma a una mujer por el cabello y la arrastra, como si fuera su botín. Will es lanzado desde un bote; él y su hermano, Max, se envuelven en una pelea, durante la cual Max (poseído por la Oscuridad) coloca un cuchillo en la garganta de Will. Parte de esta pelea tiene lugar en el pasado, durante una pelea de gallos. (Vemos los gallos, pero no los vemos peleando.)
Los Ancestrales portan armas: uno lleva lo que parece ser una mezcla entre ballesta y ametralladora tipo Uzi; otro blande un mazo. La señorita Greythorne lleva una cañeta con una espada escondida en ella, la cual utiliza para cortar en pedazos a un pájaro que la ataca.
Will y los Ancestrales tienen una extensa batalla con miles de serpientes, las cuales emanan desde una anciana. El Rider también envía más tormentas. Los carámbanos que cuelgan del techo de la mansión de Greythorne, se estrellan contra el suelo. El agua hace su propio camino al ir cuesta arriba, echando por tierra la casa y amenazando con ahogar a todos los que están dentro.
[Advertencia: lo siguiente es un adelanto del argumento de la película] En una escena que evoca imágenes de Indiana Jones and the Last Crusade, Maggie envejece rápidamente, su cuerpo y rostro se marchitan y descomponen antes de que ella se zambulla en las profundidades del agua. Pero la peor escena ocurre cuando un par de guardas de seguridad de un centro comercial, arrestan (injustamente) a Will por robo. Incrédulo y asustado, Will observa a estos guardas convertirse en… pájaros, los cuales proceden a atacarlo. (Se escapa con solo un rasguño.)
Evidentemente, Will nunca vio las películas de Spider-Man porque no siempre practica la "gran responsabilidad" junto a su "gran poder". Ante las burlas de sus hermanos, Will usa su súper fuerza para lanzar a dos de sus hermanos por las escaleras hacia el sofá. Usa sus poderes mentales para arrojarle un cuchillo a uno de sus hermanos. Durante un estallido de mal humor, incendia partes de la propiedad de Greythorne, e incluso hace explotar un automóvil.
Para seguir con la comparación arácnida, los Ancestrales están muy lejos de saber cómo lidiar con Will, tal como lo está la tía May con Peter Parker. "¿Qué está haciendo?", pregunta uno de los Ancestrales cuando ve el fuego. "Expresándose", dice despectivamente la señorita Greythorne.
LENGUAJE VULGAR:
Aparecen dos exclamaciones de "ah dios mío".
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Durante una cena familiar, se ve a los padres de Will bebiendo vino. Dos de los Ancestrales apuestan un pichel de cerveza, tratando de averiguar sobre el tipo de monstruo que tendrán que enfrentar; ambos pretenden cobrar esa apuesta entrando en una taberna abandonada. (Son interrumpidos por los pájaros.)
CONCLUSIÓN:
The Seeker: The Dark Is Rising tiene una interesante mezcla. Está creada por los estudios Walden Media, la misma compañía de producción que llevó The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe de C.S. Lewis a la gran pantalla. Y su director, David Cunningham, es el hijo de Loren Cunningham, fundador de Youth With a Mission (Juventud Con Propósito), uno de los ministerios cristianos más grandes y respetados del mundo. Pero la historia está basada en la serie de libros The Dark Is Rising de Susan Cooper, libros llenos de mitos célticos pre-cristianos.
Algunos fanáticos de los libros originales se han preocupado de que, debido a la reputación de Walden y la fe del director, The Seeker haya sido "cristianizada". Y de hecho se encuentran algunos temas y elementos cristianos a través de la película. Pero la mayoría de esos temas también están en el libro. Así que aquellos que se vean tentados a revestir con una personalidad cristiana a esta —seamos honestos— liviana historia de aventura sobre espadas y brujería, encontrarán muy bien la resultante (y forzada) alegoría.
David Cunningham dice que mientras no tenga problema con ser abierto respecto a su fe, no tiene intenciones de infundir sus creencias personales a la historia de otra persona. Él le dijo a Plugged In Online que no fue la alegoría cristiana o el evangelismo lo que lo llevó a dirigirla. Más bien fue la enseñanza que deja la película, la cual es acerca de tomar decisiones.
"Will debe decidirse por la opción correcta", dijo Cunningham. "Y las implicaciones de sus decisiones son enormes. Creo que ese es un mensaje maravilloso —que cuando uno toma una decisión, ya sea correcta o incorrecta, las implicaciones van allá de uno mismo. Y que uno puede impactar a muchas personas. Para mí, esa es la moraleja central de esta película, y espero que las personas también se diviertan y disfruten la aventura".
"Le servimos a la Luz", le dicen los Ancestrales a Will. "El Rider le sirve a la Oscuridad". Lo bueno es bueno. Lo malo es malo. Dejemos de obviar la línea entre ambos, dice el guión. Y mi conclusión sobre la película es similar:
Al inicio de la película, Will cumple 14 años, y los chicos de esa edad —junto a los papás que se sienten como de 14— son el público meta. Es una historia bien intencionada y bien realizada que prueba que Hollywood puede hacer una agradable película para chicos sin recurrir a bromas y escenas sexuales, lenguaje grotesco ni bromas asquerosas.
Pero The Seeker también está llena de mucha, mucha magia. Y me temo que la escena de los guardas de seguridad hará que muchas almas sensibles eviten ir a los centros comerciales de por vida.