Joe Kingman es un mariscal de campo de la NFL (Liga de Fútbol Americano Profesional), cuya agilidad en la cancha y gran musculatura solo se ven eclipsadas por su ego de superestrella. Vive en una antigua y lujosa penthouse que en esencia es un gran estuche lleno de galardones de toda una vida —y pertenencias de Elvis Presley. Existen tres verdades en su vida: Se ama a sí mismo. Ama ser el rey en su campo. Y sobre todo, ¡ama el fútbol americano!
Joe y su equipo de Boston hicieron un buen trabajo durante el año y están a punto de convertirse en los campeones de la liga. Y el profesional está convencido de que este será su año. Pero luego Peyton, una niña de 8 años de edad, aparece en la puerta de su casa alegando ser su hija, producto de un corto matrimonio que se disolvió hace… bueno… ocho años y… nueve meses. ¡Esta no es una situación cómoda! Después de todo, lo único que un niño puede hacer por Joe es arruinarle —o, al menos, obstaculizarle— sus sueños de campeonato. Pero aparentemente, la madre de la niña se ha ido a una misión humanitaria en África por un mes, y no puede ser localizada.
Por lo que el enfadado atleta permite, a regañadientes, que Peyton se quede con él, pero le indica a su agente, Stella, que arregle la situación. A la luz de grandes contratos publicitarios, Stella le sugiere a Joe que trate de manejar las cosas con discreción y que al menos pretenda ser un buen padre ante las cámaras hasta que la madre de la niña regrese. Pero resulta más fácil decirlo que hacerlo. Especialmente, porque Peyton es una niña muy inteligente con algunos planes para favorecerse a sí misma.
ELEMENTOS POSITIVOS:
The Game Plan trata claramente sobre el valor de los niños y sobre la importancia de la paternidad. Uno de los compañeros de equipo de Joe menciona que la vida de soltero y conquistador que lleva Joe es vacía. Con la experiencia de cuidar de Peyton, Joe se va dando cuenta de que su amigo tiene razón y de que su amor por su hija es más importante que cualquier otra cosa.
Peyton está consciente de las cosas que pueden dañarla, incluyendo comida grasosa, las bolsas de aire en los asientos delanteros del automóvil y las palabras soeces. La instructora de baile de Peyton le habla a Joe sobre la importancia de las mamás y de los papás, y lo alienta diciéndole que ser padre puede "darte el valor para hacer cosas que jamás pensaste que podrías hacer". Joe encuentra una carta que la mamá de Peyton nunca envió, explicando porqué nunca le había dicho sobre su hija: ella tenía miedo de que él rechazara a la niña. La carta va orientada a pedirle perdón por esa "decisión egoísta".
CONTENIDO SEXUAL:
Joe aparece sin camisa en varias escenas —mientras hace ejercicio, se cambia de ropa en los vestidores y cuando está solo con una toalla alrededor de su cintura. Después de un masaje, coquetea con una mujer moviendo sus pectorales. (Ella no se impresiona.)
El atleta viste unos pantalones ajustados cuando baila con su hija en una clase de ballet. En la misma escena, la profesora viste un leotardo ajustado que muestra su escote. En varias fiestas, se ve a gran cantidad de mujeres con vestidos cortos. Una mujer es llamada "caliente".
CONTENIDO VIOLENTO:
En varias ocasiones, los jugadores de fútbol son golpeados fuertemente y tirados al suelo por sus grandes oponentes. Pero la bufonada prevalece. Por ejemplo, Joe salta sobre una muñeca de su hija y cae de cara sobre la alfombra, y una batidora lanza su contenido sobre la cara de Joe.
LENGUAJE VULGAR:
The Game Plan está hecha para los ojos y los oídos de toda la familia. El lenguaje más grosero que se utiliza es la palabra "fastidioso" y el uso repetido de "estúpido". (Incluso, cada vez que se pronuncia, se nos recuerda que "estúpido" es una "palabra despreciable".)
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
En dos escenas diferentes, se ve a personas adultas ingiriendo lo que parecen ser cócteles. Para manipular a su padre, Peyton lo amenaza con decir que él le dio una bebida alcohólica.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Básicamente, Peyton miente para conocer a su papá —aunque luego ella admite su error y toma una decisión desinteresada, eso pudo traer como consecuencia que perdiera todo lo que había ganado. Por su parte, su padre, también miente, aunque sin consecuencias aparentes.
Stella eructa luego de comer hamburguesas, Peyton le dice que se aleje de ella.
CONCLUSIÓN:
En este momento hay un barril sin fondo tirado sobre la alfombra que está a la entrada de mi casa. Esa es Betty. Ella es una pequeña perra buldog que, por lo general, tiene un olor penetrante (una mezcla entre medias sucias y descomposición). Ella hecha a perder el pasto de mi jardín y le gruñe a las mascotas de mi vecino. Pero justamente, todos sus defectos son los que la hacen linda. Uno no puede caminar a su lado sin sonreír o sin querer agarrar sus orejas.
The Game Plan es así. Las actuaciones están apenas bien —a pesar de que el ex luchador Dwayne "La Roca" Johnson hace lo imposible por hacer que su actuación parezca sincera, y de que la joven Madison Pettis encantadoramente precoz en algunas ocasiones. La historia de un gran tipo rudo siendo ablandado por una encantadora niña esta más que gastada. Las bufonadas del guión son poco convincentes. Y la acción en el campo de fútbol es tan fingida que pensé que la línea ofensiva comenzaría un acto musical en cualquier momento.
Aún así, usted no podrá resistir la tentación de agarrarle las orejas a la película, y no podrá salir del cine sin una sonrisa en su rostro. The Game Plan trata un tema que raramente se ve en las películas, cuando revela a la hija desconocida de Joe: ¡sorpresa! Ella no fue concebida fuera del matrimonio. Luego, continúa mostrando cómo un egocéntrico hombre se esfuerza por convertirse en un padre amoroso. Y hay las suficientes sonrisas y suspiros como para mantener a las familias conectadas y felices.