NOTA DEL REDACTOR: ESTA PELÍCULA CONTIENE VIOLENCIA GRÁFICA Y CONTENIDO SEXUAL LASCIVO. ESTA CRÍTICA DE CINE HACE REFERENCIAS A ESTE CONTENIDO Y NO ES APROPIADA PARA NIÑOS.
Erica Bain lo tiene todo: un popular programa de radio sobre la vida en las calles de Nueva York, un prometido devoto llamado David y un leal perro llamado Curtis.
Pero la tragedia destruye esa vida la noche en que Erica, David y Curtis se encuentran con tres asaltantes en un túnel de Central Park. Del asalto pasan a una salvaje golpiza que deja a David muerto y a Erica gravemente herida. Ella despierta tres semanas después solo para descubrir que todo lo que ha amado ha desaparecido. Su prometido. Su mascota. Su pasión por la ciudad —y por la vida. Su voluntad para salir de su casa.
Tiempo después Erica compra (ilegalmente) un arma para despejar sus temores luego de presenciar un fatal tiroteo en un supermercado. Y cuando el asesino va tras ella, es él quien termina muerto. Pronto, en una situación similar, tres maleantes son mortalmente sorprendidos por Erica.
Como es de esperarse, la prensa se alborota cubriendo esta historia de vigilancia ciudadana. Un detective llamado Sean Mercer trata de descifrar lo que está sucediendo. En el proceso, su camino se cruza con el de Erica y pronto se hacen amigos.
Pero Erica oculta su terrible secreto. La venganza se ha convertido en lo único por lo que ella vive. Y mientras anda buscando problemas, Mercer se acerca a la verdad. Cuando Erica descubre la identidad de los hombres que le quitaron su perro, su futuro esposo y su felicidad, carga su pistola y a ambos les espera una prueba final.
ELEMENTOS POSITIVOS:
The Brave One es una historia sobre lo correcto y lo incorrecto. Por un lado está Erica, una mujer cada vez más deseosa de impartir castigo. Por otra parte está Sean, quien ha desarrollado su carrera dejando que el sistema legal administre justicia, aun cuando sabe que algunos criminales saldrán impunes. "Sigo la ley", dice, "sin importar qué tan mal me siento al respecto".
Erica no es presentada como una víctima que simplemente está encaprichada y con sed de sangre. Por el contrario, ella describe su deseo de venganza como un "extraño" dentro de ella, que no reconoce. Después del tiroteo en el tren subterráneo, comenta que pudo haberles mostrado su pistola a los atacantes y que ellos la pudieron dejar escapar. De esta forma, Erica es presentada como alguien cautivo en algo de lo que no puede huir. Se siente culpable, al punto de intentar entregarse. (Pero un policía incompetente no se da cuenta que ella está confesando.) Y ella necesita un testigo que revele su verdadera identidad.
No es sorpresa que Erica aprenda a empatizar con aquellos que viven con temor; ella dice: "Siempre creí que el miedo lo sentían otras personas, personas débiles. Creí que nunca me tocaría a mí. Pero me tocó. Y cuando te toca, sabes que ha estado ahí todo el tiempo, esperando bajo la superficie de todo lo que una vez amaste."
Mercer le dice a Erica que al igual que un novato, él imagina escenarios posibles, incluyendo uno en el que debía entregar a un amigo por haber cometido un crimen. Él está empezando a sospechar de Erica, y le confiesa que la entregará si ella es culpable. (Esta escena enfoca la lucha final de ética y moral de la película —una lucha que no termina bien. Se profundizará más adelante.)
Mercer protege a la hijastra de uno de los jefes del crimen organizado. Él sospecha que la chica podría testificar en contra de los maleantes y hace todo lo que puede por quitarle la custodia al malhechor. Por otra parte, cuando el compañero de Mercer pregunta qué tiene de malo el divorcio, Mercer contesta: "Todo. El divorcio apesta".
La mamá de David le dice a Erica que su hijo fallecido "estaría muy feliz de saber que sobreviviste". La mujer que le renta el apartamento a Erica dice que la muerte deja un vacío interno que no puede llenarse con venganza. La mujer también dice: "Hay muchas formas de morir. Lo que tienes que decidir es cómo vas a vivir". Después del asesinato de David, Erica se dice a sí misma: "Extraño a la persona que era yo cuando estaba con él". Se escuchan diálogos entre personas que insisten que la vigilancia urbana siempre es equivocada.
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Por insistencia de su madre, la boda de Erica va a estar precedida por un ministro. Luego de la muerte de David, Erica se coloca un collar con una cruz. Posteriormente, se lo da a Chloe, una prostituta a quien le salva la vida.
CONTENIDO SEXUAL:
Una escena perturbadora presenta a varios doctores en la sala de emergencias, quitándole la ropa a una destrozada Erica que tiene recuerdos de un encuentro sexual. Mientras le cortan el sostén y se descubre su pecho ensangrentado, la escena cambia para mostrar la boca de David sobre sus senos desnudos. Las escenas oscilan entre las manos de los doctores examinando su cuerpo, y las manos de David acariciando las mismas partes de su torso, espalda y abdomen desnudos. David comienza a quitarle la ropa interior; los doctores hacen lo mismo.
En otra escena retrospectiva, se ve a David metiéndose bajo la bata de dormir que lleva Erica, seguido de abrazos apasionados. Se sobreentiende que ambos han estado viviendo juntos.
En el primer ataque, uno de los asaltantes le manosea el pecho a Erica. Por otra parte, un asaltante del tren subterráneo le pone un cuchillo en el cuello a Erica, lo baja de forma amenazante y lo coloca en medio de sus senos (sobre la blusa). El hombre la amenaza sexualmente, de la manera más obscena y violenta posible.
Un testigo del tiroteo en el tren subterráneo, describe el tamaño del trasero y del pecho de Erica con detalles lujuriosos. Erica viste blusas escotadas, y en al menos una ocasión lo hace sin sostén. Otra mujer también tiene una afición por los escotes y las blusas ajustadas. Una conversación que sostiene Erica con un proxeneta está llena de insinuaciones sexuales.
CONTENIDO VIOLENTO:
La golpiza que le propinan los tres maleantes a David y Erica, se muestra en una escena sin cortes. Los tipos golpean a la pareja repetidamente con puños, patadas y una barra metálica. En varias ocasiones, lanzan a Erica contra una pared de concreto. El tumulto se vuelve aun más terrible por el hecho de que uno de los agresores está filmando con su cámara.
Una serie de otras escenas violentas continúa. Erica atestigua cómo un hombre separado de su esposa le dispara a ésta en tres oportunidades. Cuando él vuelve su atención hacia Erica, ella le dispara en el cuello y él se estrella contra la puerta de vidrio de un congelador. En el tren subterráneo, Erica les dispara a tres maleantes. Al notar que Chloe está inconsciente en el auto de su proxeneta, Erica le dispara al hombre para liberar a la mujer y a sí misma. Segundos después, él trata de agarrarlas. Erica le dispara a través de la ventana y el carro aplasta a Chloe, quebrándole las piernas.
Erica también se enfrenta al jefe del crimen organizado que Mercer no ha podido atrapar. El tipo la persigue con una barra de hierro y le rasga el brazo. Luego, vemos el cadáver del hombre sobre el piso de concreto y se escucha a los investigadores especulando sobre la causa de su muerte: la herida en su cabeza o el haberse caído del techo del parqueo. Erica le confiesa a la dueña de su apartamento —quien le está suturando el brazo— que ella pretendía matar al hombre sin importar lo que él haya hecho.
[Advertencia: lo siguiente es un adelanto del argumento de la película] La "justicia" ciudadana de Erica se completó cuando ella mata a los tres hombres que la atacaron, cada uno como blanco de su venganza. Al primero le dispara en el torso. A otro le dispara en el ojo. Y derrama la sangre de la tercera ejecución mientras el hombre yace a los pies de ella. En esta escena, Mercer también resulta herido de bala.
LENGUAJE VULGAR:
Los personajes dicen la palabra "c…r" al menos unas 50 veces, incluyendo 10 ocasiones en que la unen con la palabra "madre". "M…a" se dice unas 20 veces. El nombre de Dios y de Cristo es tomado en vano en al menos media docena de ocasiones. Se hace uso de un puñado de fuertes groserías para referirse a los genitales. "Marica" se dice en una oportunidad.
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Varios personajes ingieren vino, cerveza y champaña en bares y en una exhibición de arte. El hábito de fumar de Erica se incrementa mientras ella trata de dejarlo. Sin embargo, eventualmente, se ve en un espejo, apaga su cigarrillo y lanza unas pastillas dentro del inodoro. El proxeneta también fuma. Se ve a un joven fumando marihuana.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Luego del tiroteo en el supermercado, Erica se roba el video de seguridad. Chloe le miente a Mercer sobre la identidad de Erica.
Cuando Erica se entera que debe esperar 30 días para comprar un arma, le pide a un tipo que le venda una pistola y municiones ilegalmente, y que además la entrene por $1.000. Rápidamente ella cruza la línea entre defenderse a sí misma, y buscar activamente el castigo para los criminales. Esto se hace aun más evidente cuando decide no identificar a uno de sus atacantes frente a la policía para así matarlo ella misma.
[Advertencia: lo siguiente es un adelanto del argumento de la película] A pesar de que Mercer dice que entregará a un amigo que cometa un crimen, al final no lo hace. Para ayudar a Erica en su "predicamento", el oficial de policía le da su arma para que mate al último de los maleantes que la lastimaron al inicio. Luego, le pide a Erica que le dispare con el arma de ella y la deje junto al tipo muerto, para así inculparlo por los crímenes que ella cometió. Ella se niega diciendo: "Solo le disparo a los tipos malos". É replica: "Ahora pertenezco a ese club".
CONCLUSIÓN:
The Brave One lanza la interrogante sobre si es correcto matar a quien uno sabe que ha cometido un horrible crimen. Nos coloca en los zapatos de la mujer victimizada, quien, a pesar de contestar esa pregunta afirmativamente, paga un alto precio por hacerlo. De hecho, hasta el final, la historia nos hace creer que es un cuento sobre violencia cautelar y que habla sobre el costo de tomar la justicia en nuestras propias manos.
[Advertencia: lo siguiente es un adelanto del argumento de la película] Pero lo bueno llega tambaleándose con lo malo cuando Mercer ayuda, alienta y equipa a Erica para la última ejecución a sangre fría.
Cualquiera que sea el mensaje moral que la película pudo haber dejado, lo hizo a través de un torrente de violencia, imágenes sexuales y lenguaje soez. Se nos induce a simpatizar con la situación apremiante de Erica, pero su decisión —con la bendición y aprobación de Mercer— no es la correcta. El hecho de que supuestamente debemos sentirnos satisfechos con esta falsa justicia, convierte el final de The Brave One en algo conflictivo.
Y hace que nos cuestionemos el título de la película (La Valiente). Lo único valiente que pudieron haber hecho Erica y Mercer era confiar en que el sistema legal podía lidiar satisfactoriamente con los criminales. En vez de eso, Erica, literalmente, les vuela los sesos con perversa violencia. Este típico final de las películas de Hollywood, está más interesado en complacer la tendencia a la "acción" de los espectadores —antes de dispararle en la cara, Erica le dice a uno de los últimos criminales: "Quiero que me devuelvas a mi mald…o perro"— que en reflexionar sobre la moralidad y la justicia.