NOTA DEL REDACTOR: ESTA PELÍCULA CONTENIDO MATERIAL SEXUAL GRÁFICO. ESTA CRÍTICA DE CINE HACE REFERENCIAS A ESTE CONTENIDO Y NO ES APROPIADA PARA NIÑOS.
Una vez vi una afiche con una mujer sonriendo que decía: “Pongamos de nuevo la diversión en la disfunción.” Ese es un lema que ha tomado el corazón de una adolescente rebelde, llamada Rachel, quien convirtió esa sarcástica sugerencia en su propósito de vida.
Conocemos a la joven petulante y a su madre, Lilly, quien la lleva a pasar las vacaciones luego de su graduación de colegio con su abuela, Georgia, que vive en una aldea llamada Hull, en Idaho.
Georgia es una zarina matriarcal cuyo legalismo llevó a Lilly a dejar su casa y caer en el alcoholismo. Ahora Lilly ha decidido aislar a la cabeza dura de su hija de las malas influencias de San Francisco y someterla a las reglas de Georgia, para ver si la disciplina severa puede generar un resultado diferente.
Siempre rebelde, Rachel demanda que la dejen salir del automóvil antes de llegar al pueblo, un deseo que su conflictiva madre obedece. Justo antes de llegar a la casa de la abuela, Rachel conoce al joven Harlan, un bello y virginal mormón cuya devoción espiritual hacia la pureza se sobrepone a la peligrosa seducción de la adolescencia; también conoce a un atento veterinario llamado Simon quien perdió a su esposa e hijo en un accidente hace tres años.
No pasa mucho tiempo antes de que Rachel le confiese a Simon (con quien ella termina trabajando) que su padrastro, Arnold, comenzó a abusarla sexualmente desde que ella tenía 12 años de edad. Esa revelación pone en marcha una dramática serie de confrontaciones entre las mujeres de tres generaciones. No se soportan pero aún así claman por amor, confianza y perdón en esta historia de intenso distanciamiento, profunda disfuncionalidad y, al final, redención.
ELEMENTOS POSITIVOS:
Georgia Rule trata sobre aprender a aceptar a los miembros de la familia a pesar de los terribles errores que hayan cometido. Cada uno de los personajes principales: Georgia, Lilly y Rachel, tienen oportunidades para admitir que han fallado, para ofrecer aceptación y para recibirla ellas mismas.
Una escena clave se desarrolla alrededor de Lilly confrontando a Georgia por no decir nunca: "Te amo". Cuando Georgia replica que sus padres nunca le dijeron esas palabras a ella, y que sus reglas fueron la forma de demostrarle amor, Lilly comienza a aceptar a su madre por lo que es. Conforme hace esto, gana nuevas fuerzas para ofrecerle amor incondicional a su tan lastimada hija. Lilly le dice a Rachel que la ama y que no debe pensar que el abuso que había sufrido era culpa suya. De manera significativa, Lilly también reconoce que la incapacidad que tiene Rachel para discernir entre lo correcto y lo incorrecto es mayormente consecuencia de la mala crianza que ella le ha dado. Eventualmente, Lilly admite que necesita dejar de beber.
Georgia le encuentra trabajo a Rachel, y le dice a su nieta: "Si vas a vivir aquí, tienes que trabajar." También le dice a Rachel que se siente orgullosa de ella por haberle contado a su madre que ha estado siendo abusada sexualmente. Rápidamente, Rachel se retracta de haber contado su historia de abuso sexual después de ver cuánto le dolió a Lilly enterarse de ello; esto lleva a Rachel a preguntarle a Georgia: "¿Puede una mentira ser adecuada?" Georgia le responde inequívocamente: "¡No!"
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Harlan es un mormón comprometido quien está por irse de misionero durante dos años. Le cuenta a Rachel que debido a sus creencias, nunca ha tenido sexo (está esperando hasta el matrimonio) y que nunca ha estado ebrio. Después de que Rachel lo seduce para tener actividad sexual con él, profundamente afligido, Harlan le confiesa a su amiga (quien estudia en un colegio mormón) que la única forma de hacer lo correcto ante los ojos de Dios es casándose con Rachel. Harlan le pide perdón a Rachel, y habla seriamente sobre su necesidad de arrepentirse.
Rachel se burla de las creencias de Harlan ("¿Por qué pertenecer a algo tan estricto que es aburrido?"). La película en sí no lo es. Harlan, con gran seriedad, testifica que el mormonismo es verdadero, que cada persona tiene que creer en algo, y que es importante tener fe. Mientras tanto, la amiga de Harlan reúne a un grupo de chicas mormones para que espíen a Harlan y a Rachel. A pesar del hecho de que una de ellas dice que ora por Rachel, son unas legalistas de espíritu odioso, especialmente cuando le dicen a Rachel "putilla”.
(Vale la pena notar aquí que el guionista Mark Andrus escribió esta historia para representar el estilo de vida de los mormones del área rural de Idaho, donde creció. De acuerdo a las notas de producción de la película, Andrus, quien fue criado en un hogar mormón, "esperaba retratar de manera realista ese mundo de profunda devoción espiritual, trabajo duro y unión familiar.")
Cuando Rachel le pregunta a Simon si es mormón, el veterinario le contesta que se "está tomando un tiempo libre" de la religión; las muertes en su familia aparentemente han sacudido su fe. Simon le dice a Rachel que aunque Georgia no es mormón, ella ha adoptado el estricto código moralista de la religión. Por su parte, Georgia comenta que todos los accidentes están en manos de Dios. Primero le dice a Rachel, luego a Arnold, que no tomen el nombre del Señor en vano, y amenaza con lavarle la boca a Rachel con jabón por hacerlo.
Lilly escucha una grabación de la Nueva Era que menciona "energía silenciosa". Se frustra al escuchar eso y lanza el casete por la ventana de su automóvil.
CONTENIDO SEXUAL:
Hablando con su mamá, Rachel sugestivamente describe el abuso sexual por parte de Arnold. También va a visitarlo (él llegó al pueblo para ver todo estuviera bajo control) llevando una vestimenta muy corta, le muestra su ropa interior y le dice que no revelará la verdad siempre y cuando él mantenga a su madre feliz; más adelante lo chantajea diciendo que tiene un video de uno de sus encuentros sexuales.
Como parte de sus expresiones emocionales repentinas, Rachel viste provocativamente en prácticamente todas las escenas; minifaldas, blusas y vestidos cortos, combinados con profundos escotes y blusas que dejan al descubierto sus hombros, constantemente muestra su piel. En dos escenas es evidente que no lleva sostén. Rachel entiende que su ropa (o más bien, la ausencia de ella) atrae la atención de los hombres, y utiliza su sensualidad para manipular. Cuando Simon ni siquiera voltea a verle sus piernas largas y descubiertas mientras ella va en el auto con él, Rachel asume que es homosexual.
Asimismo, con frecuencia utiliza frases sugestivas para excitar a los hombres y hace referencia al sexo.
Lilly y Arnold retozan en la cama; ella está en ropa íntima y él sin camisa. Luego, Lilly arma un lío con Georgia afuera de la casa (mientras dos chicos observan). La bata de Lilly cae, revelando su pequeña ropa interior. Luego, se suelta el sostén. (Vemos su espalda desnuda y parte de sus senos.) Lilly y Simon, quienes son muy ardientes, comparten largos y apasionados besos.
Rachel se recuesta sobre Simon mientras ven televisión, justo como dice que le gustaba hacerlo con su padrastro. En verdad, ella anhela de Simon un amor de padre, pero ese anhelo inevitablemente se confunde con sexo. Más adelante, Rachel se pone ropa íntima, se mete a la cama con Simon y le dice que lo ama. Simon rechaza la provocación, diciéndole: "Nunca voy a tener sexo contigo. Nunca." Le dice que su padrastro tomó todo de ella, incluyendo su capacidad para distinguir lo correcto de lo incorrecto y su capacidad para confiar. El amor verdadero, le dice, es imposible sin confianza. Rachel le agradece sinceramente por haber rechazado su insinuación sexual.
Rachel se envuelve en una lucha con un joven adolescente (tiene 12 años), ella se horroriza cuando descubre su despertar físico (y lo comenta explícitamente en dos ocasiones).
Sin saber si Rachel está viva cuando la encuentra dormida al lado de una calle, Harlan le coloca su mano sobre el pecho buscando los latidos del corazón. Cuando se despierta, Rachel piensa que él la está acosando sexualmente y le pregunta, inexplicablemente: “¿Eres uno de esos chicos sadomasoquistas rurales?” Después de conocerlo un poco mejor, Rachel tienta a Harlan al quitarse su ropa íntima y pedirle que mire por debajo de su corto vestido y que la toque. Él le toca la pierna, ella le baja el cierre del pantalón. (Una escena oscura y llena de sombras oculta la desnudez explícita.) Luego, ella usa una jerga que nos indica que le realizó el sexo oral a Harlan.
CONTENIDO VIOLENTO:
Más allá de su “pelea” con Georgia, Lilly mira a través de la gaveta con cuchillos que tiene su madre y fantasea con asesinar a su esposo después de escuchar sobre el abuso que había cometido contra Rachel. Rachel persigue a cuatro chicas mormones en el camión de Harlan, luego se baja y las confronta. Georgia golpea dos veces a Arnold con un bate de baseball, una vez en las piernas, otra en el estómago. Rachel le lanza un golpe a Lilly con su cartera.
LENGUAJE VULGAR:
Los personajes utilizan dos veces la palabra “c…r” en un contexto sexual y una vez como exclamación. La palabra “m…a” es utilizada un par de veces también. El nombre de Dios y de Jesús son tomados en vano al menos una docena de veces (incluyendo tres usos de la palabra “dios” con “d...ios”). Asimismo, se profiere un puñado de otras vulgaridades. Rachel le dice a su madre “p…a”. Lilly llama a su esposo “b…rdo”.
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Lilly tiene problemas de abuso de varias sustancias. Fuma y se le presenta totalmente ebria en varias escenas. Varias tomas la muestran con botellas de licor en la mano; una escena la presenta rodeada por cuatro o cinco botellas (las cuales Georgia lanza por la ventana). Se escucha a Lilly vomitar de ebriedad al menos en dos oportunidades. En estado de estupor, cae de cara al suelo, partiéndose el labio.
Lilly le miente a su madre sobre su hábito de fumar, pero Georgia le dice: “Guarda las mentiras para algo más importante que el cáncer.” Se mencionan varias drogas que Rachel ha probrado, incluyendo crack, éxtasis, Ketamina y LSD. Dos o tres veces, Simon bebe una cerveza en la cena.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Siempre atrevida, Rachel dice en broma: “Trata de sacudirme, abuela.” ¿La respuesta de Georgia? “Ve y “c…te”. Efectivamente, la filosofía de vida de Rachel se resume en un par de declaraciones: “Cualquiera le puede hacer cualquier cosa a cualquiera. No puedes detenerlo, solo puedes sobrevivir a ello”; una actitud influenciada por el abuso del que ha sido víctima. Igualmente presume: “No me disculpo de nada. Miento si eso me permite defender mi argumento.” Después de que Rachel seduce a Harlan, le dice: “Me tocaste, eso me da derecho a hacer cualquier cosa.”
Arnold, un adinerado abogado, de manera habilidosa trata de manipular a todos para que crean que él no abusó de Rachel. Vemos cómo trata de usar un nuevo Mustang como soborno para que Rachel le permita seguir teniendo sexo con él; ella, intencionalmente, choca el automóvil como respuesta, y descubrimos que el abuso se detiene solo cuando uno de los amigos de Rachel le pone una pistola en la cabeza y lo amenaza con matarlo.
Georgia dice cínicamente: “Con el tiempo, la mayoría de los amigos se vuelven inservibles, al igual que los familiares.”
CONCLUSIÓN:
Georgia Rule ofrece algunos mensajes importantes sobre la familia y el perdón. Es un cuento convincente sobre tres mujeres heridas que luchan para aceptarse la una a la otra, y no me es difícil ver cómo eso puede incitar a algunos espectadores a ponderar sus propias relaciones familiares.
Ese es exactamente el tipo de influencia que el director Garry Marshall espera que su película ejerza. “Hace unos años hice una película llamada Nothing in Common, con Jackie Gleason y Tom Hanks”, dice. “Trataba sobre la relación entre padre e hijo; y donde quiera que vaya las personas dicen: `Sabe, después de ver esa película, llamé a mi padre. No le hablaba desde hacía 10 años, pero lo llamé.´ Espero que Georgia Rule acerque un poco a las familias. Que las personas llamen a su abuela. Llamen a su madre. Llamen a su hija. En realidad ella no es la peor chica en la historia del mundo.”
Pero ¿es realmente necesario ir a través de tanta crudeza, profanidad y contenido provocativo para alcanzar tal propósito? Al igual que American Beauty, Black Snake Moan y Sideways, Georgia Rule me deja considerando la pregunta: ¿Debemos ser testigos íntimos de la depravación de las personas (y en el caso de Rachel, de su sensualidad) para discernir cuán destructiva es?