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CLASIFICACIÓN: PG-13
DISTRIBUIDO POR:
Bearing Fruit Communications
DIRECTOR:
Jim Hanon (Beyond the Gates of Splendor))
PROTAGONISTAS:
Chad Allen como Nate Saint y Steve Saint; Louie Leonardo como Mincayani; Jack Guzman como Kimo; Christina Souza como Dayumae; Chase Ellison como Young Steve Saint; Cara Stoner como Marj Saint; Sara Kathryn Bakker como Rachel Saint; Ocniel Barrigon como Nenkiwi
CRÍTICA DE PELÍCULA POR:
Marcus Yoars (traducido por William Mitchell)

End of the Spear

En el corazón de las selvas de Ecuador, por el Río Amazonas, los indios Waodani asesinan unos a otros al punto de la extinción. Los conflictos tribales (internos y externos) los han conducido a una tasa de mortalidad del 60 por ciento, y el típico hombre Waodani sólo vive 30 años. Como respuesta, el gobierno ecuatoriano planea enviar el ejército para parar las matanzas "y reclamar" la tierra, esencialmente eliminando a los Waodani.

A principios de los años 1950, Nate Saint, junto con cuatro misioneros norteamericanos, sienten la urgencia de esta crisis e intentan ofrecer amistad a la gente Waodani. Nate establece contacto con la tribu remota usando una técnica aeronáutica revolucionaria que él inventa. Volando su pequeño avión amarillo en un patrón circular, él cuelga un bote desde una cuerda (que se mantiene centrado debido a la fuerza centrífuga), y lo usa para bajar regalos. Luego, el 3 de enero de 1956, después de semanas de lo que parece ser una relación amistosa (los Waodani han comenzado a colocar sus propios regalos en el cubo), Nate y sus amigos, Jim Elliot, Roger Youderian, Pete Fleming y Ed McCully, aterrizan la avioneta sobre una sección de arena y hace contacto directo con el Waodani.

Cinco días más tarde, sus cuerpos lanzados y macheteados aparecen en el Río Curaray.

Sin embargo, la historia no se termina allí. Narrado por el hijo de Nate, Steve, End of the Spear dramáticamente muestra cómo aquel día trágico cambia varias vidas para siempre, tanto de las familias misioneras como de los Waodani, en un testimonio impresionante del poder redentor de Dios.

ELEMENTOS POSITIVOS:
Más allá de las acciones honorables de cada uno de los cinco misioneros y sus familias, Nate se muestra como un padre amoroso. Cuando Steve (cuyo personaje en la película tiene unos años más que en la vida real) se preocupa por su padre quien se marcha para otro vuelo peligroso, Nate le muestra mucho cariño: "¿Sabes a qué distancia está el sol? ¿Sabes que esto es tan sola una fracción de cuánto tu papá te ama?" Y después de que Steve le pregunta si disparará a los Waodani si ellos atacan, Nate responde con una de las líneas más poderosas de la película: "No podemos disparar a los Waodani, hijo. Ellos no están listos para el cielo—nosotros sí".

Ya que es el hijo de un hombre asesinado, según la cultura Waodani Steve debe vengar la muerte de su padre. Él rehúsa hacerlo, aun cuando el hombre responsable le confiesa. Steve le muestra misericordia. "Nadie tomó la vida de mi padre", explica él. "Él la entregó".

Los hombres Waodani que mataron a los misioneros se quedan perplejos porque los extranjeros nunca intentaron dispararles, a pesar de tener armas. Esto, junto con otros acontecimientos, conduce a uno de los culpables, Kimo, a literalmente romper sus lanzas por la mitad y rechazar la violencia. Después de descubrir la razón detrás de su pasividad, él declara, "Seguiré la talla [de Dios]. Caminaré por Su senda". Su ruptura del grupo lo lleva a ser rechazado y burlado por los otros hombres, pero Kimo se mantiene fuerte y se hace la clave para que el pueblo entero busque la paz. (También él ayuda a las mujeres y los niños después de su transformación, una actitud poco común para su gente.)

La esposa de Nate y las esposas de los otros hombres apoyan los objetivos eternos de sus esposos, a pesar del riesgo que ellas corren al tratar de hacerse amigas de la tribu. De igual manera, la hermana de Nate, Rachel, dedica su vida a los Waodani. Cuando un grupo de hombres amenaza con disparar a una muchacha Waodani llamada Dayumae, Rachel la protege y la cría como una hija. Después de que una tribu enemiga se enferma de polio, ella cuida a los enfermos sin vacilar un momento.

Dayumae continuamente extiende la mano a su hermano, Mincayani, a pesar de que él rehúsa creer que ella está viva. (Ellos fueron separados cuando eran niños, y él se quedó con la tribu mientras ella se fue a vivir "con los extranjeros" fuera de la selva. Y ya que los Waodani creen que los extranjeros comen a los que encuentren, él no puede entender cómo ella sobrevivió.) Durante una escena tensa, Mincayani dejar de matar a una mujer embarazada aparentemente para "dejar al bebé vivo". Un padre tiernamente hace lo mejor para su hija, mandándolo fuera para que no lo viera morir. Un par de mujeres Waodani dicen a miembros de una tribu enemiga, "Aun si ustedes nos lanzan a nosotras, no vamos a lanzar a ustedes".

A pesar de la bondad de los misioneros, un hombre Waodani miente que fue atacado por ellos para excusar por qué él andaba solo en la selva con la hermana de otro hombre. Esto no es positivo, ni tampoco lo que sucede después. Pero el hecho de que una pequeña mentira causa la muerte de cinco hombres inocenteses una lección poderosa.

CONTENIDO ESPIRITUAL:
En su centro, la película consiste en una confrontación de cosmovisiones espirituales. Los Waodani incorporan el mundo espiritual en su vida diaria al hacer cosas como colocar bebés muertos en el río para que sus espíritus "no vagaran". Después de la masacre de los misioneros, los asesinos razonan que ellos "han enfadado los espíritus". Cuando Mincayani es reunido con su hermana ya adulta, él insiste en que ella es un espíritu. Los hombres Waodani explican el cambio del comportamiento de Kimo comentando, "Cada día un espíritu lo cambia... Mira su cara". Mincayani dice que "un hechizo" ha poseído a Kimo. Se hacen bromas sobre varios espíritus de animales.

Los Waodani comparan la muerte y lo que viene después a "saltar a la gran boa". Ellos creen que el objetivo de la vida es hacerse lo suficientemente fuerte para hacer este salto—lo que, en sus mentes, justifica asesinatos frecuentes. (Aquellos que son débiles y no logran este "salto" acabarán como insectos.)

Frente a esto se muestra la perspectiva cristiana, que se explica más por medio de acciones de perdón y sacrificio que por palabras persuasivas. Cuando se explica la fe cristiana, la lengua de los Waodani es usada. Por ejemplo, Dios (conocido como "Waengongi") se menciona como alguien que tiene "Su senda marcada con la talla" (la Biblia). Describen a Jesús como alguien que "fue lanzado, pero que no se defendió". Los mandamientos bíblicos para amar incondicionalmente y no matar se ven representados en varias ocasiones. Unos ángeles se revelan brevemente a los Waodani.

CONTENIDO SEXUAL:
En un intento por pintar un cuadro realista sin estimular sexualmente, los cineastas decidieron vestir a los hombres Waodani (representados por actores panameños) en trapos que cubren sus genitales, pero que muestran sus piernas, torsos y traseros. Las mujeres llevan puestas un tipo de falda y blusas de hierba que cubren la mayor parte de sus pechos. Los pechos en desarrollo de una jovencita son totalmente expuestos. Unos niños desnudos juegan en el agua, aunque la luz de la tarde obscurece la mayor parte de su desnudez. Dos de los misioneros se desnudan hasta los calzoncillos al conocer a los Waodani para parecerse más a ellos. La desnudez no se muestra tanto como en los documentales, pero sí puede hacer que el espectador se sienta "incómodo", aun comparado con las normas de Hollywood.

Una muchacha Waodani revela que ella está embarazada por uno de los miembros de la tribu. Una pareja enamorada expresa un poco de afecto físico. Una mujer indígena agarra el cinturón de Steve y mira adentro de sus pantalones para asegurarse de que él es un muchacho.

CONTENIDO VIOLENTO:
Los Waodani ultra-violentos permiten a la cámara muchas oportunidades para mirar ataques con lanza y machete. Pero se debe notar que la cámara se aleja antes de cada impacto. (Pero sí se ve sangre.)

Al comienzo de la historia un niño pequeño recibe una lanza en el pecho, así como varios hombres. Un Waodani se ve con múltiples heridas de lanza. Otro es perforado varias veces. Y otro guerrero rompe una lanza que le ha traspasado su hombro. Tanto hombres como mujeres se atacan con machetes. Un guerrero hasta asesina a un bebé con su cuchillo (sucede fuera de la pantalla). La cámara se acerca a la sangre que gotea de una lanza después de que Mincayani mata a un jaguar.

La escena en que los misioneros son asesinados es especialmente intensa, ya que la mayoría de ella es filmada a cámara lenta. (Se repiten algunas tomas del acontecimiento más tarde.) Todavía vivo pero con una lanza en su pecho y una mancha de sangre en su camisa, Nate observa mientras los Waodani matan a sus amigos uno tras otro. Dos veces vemos cadáveres en el río.

En otra parte, unos ecuatorianos amenazan con pegar un tiro a una muchacha Waodani y disparan a un hombre Waodani. Una mujer le dice a su esposo que si él muere ella estrangulará a su hija y la sepultará con él. Mincayani agarra la cara de su hermana bruscamente. Matan a un jabalí y un par de monos. Una boa ataca a una niña y la sumerge bajo el agua.

LENGUAJE VULGAR:
Ninguno.

CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Ninguno.

OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Ninguno.

CONCLUSIÓN:
A través de los años Steve Saint ha recibido docenas de ofertas para hacer una película sobre la muerte de su padre. Pero la mayoría de los cineastas aspirantes pertenecían a tres categorías: Unos querían que las familias involucradas se sometieran a la visión personal de los productores (lo que requería que la historia original fuera cambiada); otros no tenían la experiencia necesaria; y otros simplemente no tenían el respaldo financiero para llevar a cabo una filmación digna de la historia.

Luego se juntaron el director Jim Hanon y productores Mart Green y Bill Ewing. Ellos trajeron experiencia, talento, corazón, recursos y un compromiso de contar a la historia precisamente—desde el punto de vista Waodani. Saint dijo a Plugged In que desde el comienzo él estuvo convencido de "que ninguno de ellos tenía ningún interés en hacerse famoso al producir esta película o que esto era principalmente una consideración financiera. Todo esto me dejó una buena impresión".

Sin embargo Saint les informó que antes de proceder ellos tuvieran que pedir permiso personalmente a los Waodani. Fueron y pidieron permiso, y al principio la respuesta fue "¡No!" Esto sólo se cambió después de la tribu supo que Estados Unidos desesperadamente tenía que ver su historia. Después de oír de matanzas recientes en el país (se enteraron de tales tragedias como la Escuela Columbine), ellos dieron su bendición al proyecto y —en una ironía que sólo Dios podría realizar— se hicieron misioneros a nosotros.

¿El resultado? Aunque no evitaron representar la semi-desnudez de la tribu o los actos violentos que rutinariamente perpetraban, Green, Hanon y Ewing transmiten con eficacia los mensajes piadosos y transformadores en esta historia desgarradora. Perdón. Sanidad. Sacrificio. Familia. Amor. Honor. Valentía. Bondad. La lista es larga, pero ningún mensaje se destaca tanto como la redención.

El Evangelio es claramente presentado: no es explicado en lenguaje cristiano —ni siquiera en inglés— sino por medio de la terminología hermosa y única de los Waodani. Esto logra dos cosas. Ayuda a aliviar la crítica de los escépticos que creen que Jesús y las películas no se deben mezclar; y muestra que las Buenas Nuevas de Dios son revelantes y universalmente aplicables. Cuando Saint dice, "No lleva las expresiones cristianizadas que usamos. Ellos no son tan sofisticados, así que se hace más aceptable".

El martirio de Nate, Jim, Roger, Pete y Ed hace medio siglo ha inspirado a millones de cristianos. También ha llevado a muchísimos a doblar sus rodillas para aceptar a Jesús como su Salvador personal. En 1956 la revista Time, entre muchas otras revistas y periódicos, cubrió el acontecimiento. Y la historia trágica pero verdaderamente providencial acerca de cinco de los hombres de Dios más valientes acaparó la atención del mundo. Espero y oro que esta versión de la pantalla grande hará aún más impacto.

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